Fluorescencia de los minerales

La fluorescencia consiste en la absorción de radiación electromagnética (generalmente luz de longitud de onda corta, pero también rayos X o ratos gamma) por parte de un material y la emisión de forma inmediata de parte la energía absorbida en forma de radiación de una longitud de onda diferente. La longitud de onda de la radiación emitida es casi siempre mayor que la de la absorbida. En el estudio de los minerales se utiliza generalmente como fuente de excitación la luz ultravioleta de dos longitudes de onda, 365 nm (onda larga) y 254 nm (onda corta).  La fosforescencia consiste en que la emisión de luz continúa un cierto tiempo después del cese de la iluminación con la luz excitante.

En los minerales, la fluorescencia se debe a la presencia de algunos elementos, especialmente al uranio, manganeso (habitualmente con plomo como coactivador), elementos de las tierras raras (especialmente europio), mercurio, cobre, cromo y wolframio. En algunos minerales también producen fluorescencia compuestos orgánicos.

Un ejemplo de mineral fluorescente es el aragonito, aunque eso no significa que todos los aragonitos lo sean. El ejemplar que se ve en la siguiente fotografía es un aragonito de Pantoja, se ha supuesto que el elemento responsable de la fluorescencia es el cobre.

Calcita procedente de la Cantera de Can Sala, Gualba (Barcelona). Altura del ejemplar: 8 cm. Los elementos responsables de la fluorescencia son el manganeso y el plomo

Cristales octaédricos de alrededor de 1 cm de fluorita procedente de la Mina Berta, San Cugat del Vallés (Barcelona).  Se ha supuesto que el elemento responsable de la fluorescencia es el cobre.

Ópalo procedente del Cerro Batallones, Torrejón de Velasco (Madrid). Tamaño del ejemplar: 6 cm. El elemento responsable de la fluorescencia es el uranio.

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